sábado, octubre 07, 2006

Chris Cornell: Euphoria Morning


Hablar de Chris Cornell es referirse a uno de los más virtuosos vocalistas y compositores que han nacido en el rock de las últimas dos decadas. Aunque sus inicios musicales se encuentran en Soundgarden, uno de los grupos más destacados de los 90, que se disolvió vinculado al fin del sobre explotado movimiento "grunge", luego de la separación de sus integrantes, Cornell lanzó en 1999 su carrera solista a través de su disco Euphoria Morning.

Euphoria Morning es a mi juicio un disco "de colección". 12 temas colmados de virtusismo en la composición y con un Cornell nostálgico y revelador. Si a principios de los 90, Cornell nos regalaba la furia de la interpretación vocal en discos como Louder Than Love o Badmotorfinger junto a Soundgarden, ahora en este disco nos encontramos con un músico que a través de los tracks va revelándonos y confesándonos sus sentimientos más personales y su forma de ver la vida y las relaciones humanas.

Salvo el single "Can't Change Me", que incluso fue nominado a los premios Grammy, este disco en general no tuvo un fuerte impacto a nivel de las radios, que en todo caso como sabemos, hace tiempo perdieron el sentido de la calidad musical que emiten. Pero ese es un tema para otro post. Sin embargo, para todos quienes eramos fanáticos seguidores de Soundgarden, este disco significó un grato aviso de que este grande de la composición no estaba desaparecido, al contrario, buscaba plasmar en su primera creación solista, todo ese talento musical que se mantiene hasta hoy como parte de Audioslave.

12 temas de melodías y sensibilidad. Euphoria Morning es un disco no sólo para los seguidores de Cornell, es para quienes aman la música.

A Perfect Circle: Thirteenth Step


A Perfect Circle http://www.aperfectcircle.com/ es una banda que debido a los continuos cambios en sus integrantes, es difícil encontrar una continuidad en su sonido a través de los tres discos que han editado hasta hoy. Más bien, yo diría que el secreto del grupo es que son capaces de dotar a cada disco de una identidad propia que se esparce por sobre cada uno de los temas que componen cada placa.

Los discos de A Perfect Circle son de aquellos que deben escucharse completos y respetando el orden en que fueron grabados. Esa es la manera de penetrar conceptualmente el espíritu de cada una de sus creaciones.

En esta oportunidad les comento mi experiencia con Thirteenth Step, que es el segundo disco de la banda, liderada por el vocalista de Tool, Maynard James Keenan. Sin duda, este es el disco más sombrío del grupo. Las doce canciones que recorren este título, nos entregan un sonido triste y melancólico, donde resalta la voz característica de su líder, que aporta las notas humanas a una atmósfera sonora profunda y etérea, todo ello en el marco de una impecable ejecución musical por parte de sus integrantes.

Para quienes no han disfrutado de este disco, puedo advertirles que este álbum es de aquellos que deben escucharse varias veces para poder captar a cabalidad el sentimiento artístico que esconden. Por la misma razón, una vez que entras en profunda sintonía con cada de sus canciones, comprendes que es una placa única.

Entre los temas que componen el disco, The Package marca el inicio, resaltando un bajo que introduce toda su fuerza y apoyado por guitarras secas y una batería decidida en su ritmo. Luego, nos encontramos con Weak and Powerless, con melodías que navegan por mares de esperanza y de búsqueda de liberación. The Noose, que a mi juicio es el mejor tema del disco, nos entrega una sensación de melancolía que crece paulatinamente hasta llegar a una especie de plegaria melódica con el permanente respaldo de un bajo profundo y cadencioso. Luego, aparece Blue que expresa abiertamente la indefinición melódica anticipando a cada instante la llegada del quiebre que se manifiesta con el estribillo de la canción.

Vanishing es otro de mis temas favoritos: etéreo, subliminal, implícito y espacial. Un ambiente potenciado con un bajo profundo y envolvente, sobre el cual las guitarras y voces aportan el detalle atmosférico.

Finalmentem The Outsider es el tema más rudo de la placa y que nos recuerda la potencia de algunos pasajes de su primer disco Mer de Noms.

En síntesis, Thirteenth Step es una experiencia musical absolutamente recomendable e incluso necesaria.

El iluminado camino de Lucybell


Lucybell ha cambiado. Luego de que Marcelo Muñoz y Gabriel Vigliensoni abandonaran el grupo en 1999, y posteriormente su baterista, Francisco González, decidiera emprender el año pasado su carrera solista, no cabe duda de que nos encontramos con una banda bastante distinta a la que nació a inicios de los 90, y que ganaba fans con su ya mítico "De sudor y ternura".

De los miembros originales, sólo queda hoy su voz y guitarra Claudio Valenzuela, que aporta la identificación de la banda con su público más antiguo, y que también debemos reconocer, es parte importante del proceso creativo de la banda.

Sin embargo, para quienes seguimos a Lucybell desde sus orígenes, es evidente que la música del grupo ha evolucionado bastante desde el sonido influenciado fuertemente por el rock británico durante los 90, hasta la propuesta musical que hemos conocido en sus últimos discos. Los más críticos dicen que el sonido contemporáneo de Lucybell es más "comercial", debido al proceso de internacionalización que ha vivido la banda en el último tiempo. No obstante, yo difiero de esa visión y centrándome en su disco "Lúmina" del 2004, pienso que lo que ha pasado con la música de Lucybell es que ha crecido y ha madurado durante estos años.

Lúmina representó un viaje de instropección de la banda que les permitió descubrir y plasmar en sus 13 canciones un sonido más íntimo y personal. Fue como el lapsus necesario para olvidarse por un rato de la necesidad de componer hits, para transcribir en acordes y frases lo que pasaba en ese minuto por sus mentes creadoras. Coincidencia o no, este disco marca el posterior alejamiento de Francisco González, que permitió la llegada de Cote Foncea, ex- baterista de Dracma.

Qué viene ahora?. A priori veo una evolución de la banda hacia un rock más directo y tradicional, y cada día más alejado de la electrónica. Veamos qué pasa.

LACUNA COIL: Comalies


Son aquellos discos que casi por casualidad llegan a nuestras manos. Comalies es un album de la banda italiana de metal gótico Lacuna Coil, y que fue lanzado el año 2002, bajo el alero del sello Century Media.

Lacuna Coil es una banda que reconozco no conocía hasta antes de escuchar Comalies. La música de este grupo destaca por la fuerza de sus guitarras, apoyadas por un bajo envolvente y una batería correcta en su ejecución. Lo más característico del sonido y la propuesta escénica de Lacuna Coil es la dupla de vocalistas (un hombre: Andrea Ferro) y una extraordinaria Cristina Scabbia. Escuchar a Cristina nos recuerda a grandes voces femeninas del rock alternativo como Anneke Van Giersbergen de The Gathering, y algunos (los más críticos) tienden a compararla con Amy Lee de Evanescence.

Cabe señalar que Comalies marcó el despegue mundial de la carrera de la banda, y no tardó en convertirse en un éxito de ventas en Europa y Estados Unidos. De esta placa se extrajeron los singles Swamped y Heaven's A Lie, cuyos videos rotaron un tiempo por MTV.

A pesar de que no soy muy amigo de encasillar a los discos en estilos cerrados, debo decir que los 13 temas que componen Comalies tienen una clara tendencia hacia el gothic metal, aunque no doom como el caso de The Gathering. Encontramos acordes de guitarra melódicos, alternando con riffs duros, una batería a veces demasiado correcta, bajos profundos y envolventes y en algunos tracks un poco de influencia pop. La Scabbia aporta por su parte un tónico vocal que mezcla dosis de fuerza y actitud endulzadas con una espacialidad sonora que es muy bien potenciada por los teclados del grupo.

En síntesis, un disco absolutamente recomendable y necesario.