
Hablar de Chris Cornell es referirse a uno de los más virtuosos vocalistas y compositores que han nacido en el rock de las últimas dos decadas. Aunque sus inicios musicales se encuentran en Soundgarden, uno de los grupos más destacados de los 90, que se disolvió vinculado al fin del sobre explotado movimiento "grunge", luego de la separación de sus integrantes, Cornell lanzó en 1999 su carrera solista a través de su disco Euphoria Morning.
Euphoria Morning es a mi juicio un disco "de colección". 12 temas colmados de virtusismo en la composición y con un Cornell nostálgico y revelador. Si a principios de los 90, Cornell nos regalaba la furia de la interpretación vocal en discos como Louder Than Love o Badmotorfinger junto a Soundgarden, ahora en este disco nos encontramos con un músico que a través de los tracks va revelándonos y confesándonos sus sentimientos más personales y su forma de ver la vida y las relaciones humanas.
Salvo el single "Can't Change Me", que incluso fue nominado a los premios Grammy, este disco en general no tuvo un fuerte impacto a nivel de las radios, que en todo caso como sabemos, hace tiempo perdieron el sentido de la calidad musical que emiten. Pero ese es un tema para otro post. Sin embargo, para todos quienes eramos fanáticos seguidores de Soundgarden, este disco significó un grato aviso de que este grande de la composición no estaba desaparecido, al contrario, buscaba plasmar en su primera creación solista, todo ese talento musical que se mantiene hasta hoy como parte de Audioslave.
12 temas de melodías y sensibilidad. Euphoria Morning es un disco no sólo para los seguidores de Cornell, es para quienes aman la música.



